miércoles, 31 de enero de 2007

Revista Caras-Susana celebró su cumpleaños y dos años de noviazgo


Susana celebró su cumpleaños y dos años de noviazgo



Quiso un cumpleaños distinto. Quiso estar tranquila y descansar. Se lo propuso, y lo logró. Conversó con sus amigos, se despidió de su familia en su chacra “La Mary”, en Punta del Este, y junto a Jorge Rama, prefirió la intimidad. Y lo consiguió. Susana Giménez viajó a Miami, como último punto de partida de su año sabático. Sabe que en un par de semanas comienza con los preparativos de su lanzamiento televisivo, conmemorando los veinte años con “Hola, Susana”. Y sabe, además, que ya no tendrá tiempo para las compras en Bal Harbour, las caminatas por la bahía de South Beach y sus noches de cine, viendo y aplaudiendo cada una de las películas nominadas al premio Oscar.Su casa de Miami es blanca, con grandes ventanales, desde donde se aprecia el océano, y todo es claro y marítimo. Ella misma se encargó de decorarla, y comprar cada uno de los objetos –desde los portarretratos, hasta el último mueble del cuarto principal–, y controlar los avances de los últimos trabajos arquitectónicos cerca de la piscina y el jardín. En su casa blanca de Miami le gusta desayunar cerca de la bahía. No tiene horarios. Ningún despertador suena en la mansión de la Giménez. Jorge la acompaña permanentemente.Los desayunos son frugales. Mucho jugo tropical y, a veces, una tostada de pan negro o integral. Y aunque se permite untar una galletita de agua con alguna mermelada de estación, Susana sigue con su dieta. En este aspecto, se autodefine: “una mujer prusiana”. Respeta las indicaciones que le dio el doctor Máximo Ravena, y conserva su figura. Los ocho kilos que adelgazó, desde el comienzo del tratamiento, los mantiene con disciplina y ejercicios físicos.Abandonó momentáneamente el gym, pero no deja de caminar. Su método: el “bodywalking”. Asegura que en las caminatas descubrió una nueva manera de conectarse con la salud y moldear su figura. También aprendió a comer “de todo, la mitad”, sentencia. Este es su secreto a voces. Pero eso sí, también Susana se permite algunos gustos, y mucho más, en períodos de descanso. Una “copita” de vino tinto “Robert Mondavi” para ella es ideal. Lo comparte con su pareja, cuando juegan a las cartas, o después de cenar, antes de irse a jugar con la computadora. Porque los juegos cibernéticos y el bordado siguen siendo la mejor terapia de la diva. Y el silencio. Nadie lo imaginaría, pero Susana María Giménez Aubert (tal su verdadero nombre) es alguien que busca y ama el silencio. Cuando no trabaja, y los compromisos no alteran su ritmo cardíaco, dedica varias horas a la quietud. Ni siquiera escucha música. A lo sumo, se distrae con un buen libro o bordando almohadones para sus amigos o familiares. “Soy de las mujeres que jamás se aburren. Aun cuando estoy callada”. Y siempre recuerda la anécdota en la que le preguntó a Woody Allen cuál era el secreto de su felicidad. “Estar entretenido”, dice que le respondió. También mira televisión, algunos de los más exitosos programas norteamericanos, y sabe ser crítica con el medio. Admira a Oprah Winfrey, la multimillonaria conductora afroamericana más exitosa y de mayor influencia en el país del Norte, quien, como ella, es acuariana, acaba de celebrar veinte años con su propio “talk show” y festejó su cumpleaños el mismo día que la diva, el pasado 29 de enero. ¿Casualidad? Quién lo sabe...Susana quiso compartir su día con Jorge. Tenía motivos. No sólo se trata de una fecha muy significativa en su vida, sino un nuevo aniversario de amor. La pareja se conoció en Miami, en enero de 2005, cuando él asistió tímidamente a una cena en su honor, donde fue invitado por Luis Cella (por aquel entonces productor de la diva) a un exclusivo show realizado en el club Tropigala del hotel Fontainebleau, donde José Luis “el Puma” Rodríguez ofrecía un concierto y le dedicaba a su amiga sus mejores canciones. Luciendo un traje gris, camisa celeste, y prolijamente afeitado, él le obsequió un cinturón Roberto Cavalli. Hubo brindis, mariachis y un clima de celebración. A partir de entonces, los encuentros en Punta del Este y las caminatas por la costa uruguaya se hicieron frecuentes. “Sólo quiero divertirme”, decía Susana desde la tapa de CARAS, dos meses después. El tiempo se encargó del resto.Hoy, decidieron celebrar a solas sus dos años de noviazgo. En el lugar donde les gusta estar. Disfrutando de una intimidad y un silencio que los preserva del entorno. “Jorge es un gran compañero. Cuando estamos viviendo juntos, él se levanta riéndose y se acuesta de la misma manera. Hace todo lo que quiero, sabe lo que me provoca felicidad. No sabe qué más darme, cómo complacerme. Si yo propongo ir a tal o cual lugar, él siempre está dispuesto. Jorge es una gran persona, un santo. Pasamos muchos momentos en que estamos solos. Y sabemos acompañarnos. No nos invadimos. En Punta plantamos flores, arreglamos la casa, estamos con nuestros perros... Y en Miami, nos encanta ir al cine, caminar por South Beach, ir a comer algo rico en algún restaurante italiano de Ocean Drive. Estamos muy bien. Y me acompaña”, confesó Susana recientemente. Tienen planes. Recorrer algunas ciudades de los Estados Unidos y visitar lugares exóticos. Sorprenderse, como dice Susana, sin atarse a ninguna agenda ni a horarios preestablecidos. También quieren ver algunos espectáculos y traer ideas renovadoras para su próximo lanzamiento televisivo en abril, por Telefe. Para ella será volver al ruedo, tras un año de estar alejada de las mediciones y la despiadada guerra del rating. Volver a lo grande. Reencontrarse con su público de las 20:00, “ni un minuto más, ni un minuto menos”, pero, esta vez, de la mano del reconocido y exitoso productor Gustavo Yankelevich. Delinear un producto que festeja 20 años con el público y lleva el sello Giménez. “La idea es que la gente se entretenga como siempre, pero sin perder calidad ni distinción. Sorprender, pero con glamour. La gente no para de preguntarme cuándo vuelvo. Estoy ansiosa, pero feliz. Sé que será un año muy importante para el programa y para mi vida. No todos tenemos el honor de estar 20 años en el aire. ¡Ni yo lo puedo creer....!”, comentó Susana. Invitada especialmente por los directivos de la Sony-BMG, la diva argentina asistió al lanzamiento mundial del nuevo trabajo discográfico en español de Jennifer López, “Como ama una mujer”, producido por su marido, Marc Anthony, en “The Temple House”, una antigua sinagoga convertida en exclusivo club privado, situada en el corazón de South Beach. La artista portorriqueña la recibió con afecto y agradecimiento. Ambas habían participado de la gala ofrecida en Nueva York para homenajear a Ricky Martin al ser nombrado “Persona del Año” por la Academia de los Grammy Latinos, en noviembre de 2006. “Me gustaría mucho volver a la Argentina” -dijo Jennifer-. “Serás mi huésped de honor”, respondió Susana.

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